25 Oct 2007
El zoológico
category: ¡mierda!, actualidad
Winamp: Scorpions - Dust In The Wind.mp3
Humor: indignada
Ya me di cuenta. Ya sé porqué estaba tan disgustada con mis creencias, ya sé porqué me lo cuestioné. Llevo, hace unos tres años, casi cuatro, mi cruz, regalo de mis abuelos. Y antes de ella, llevaba mi rosario, y posterior al mismo más y más cruces.
Y el hecho que el mismo me identifique como cristiana (y hasta me han llamado católica, cosa que me pone los pelos de punta) me incomoda en cierto punto. Soy cristiana. A mi me manera, pero lo soy. No rezo, no practico la religión, cuestiono a la Iglesia, y la Biblia no la leo como corresponde. Sin embargo, creo. Pero la incomodidad viene por otro punto. Viene de la mano del simple hecho de reconocer al cristianismo como una de las doctrinas más duras y oscuras que tiene la humanidad. Doctrina que considero culpable de muchos tabúes y discriminaciones. Doctrina que pudo haber hecho mucho más por el bien de la humanidad, pero que la avaricia copó primero el lugar, arrastrando pobres y todo pensamiento subversivo.
Es por eso que me siento incómoda.
Llevo mi cruz con orgullo. Y cuando me preguntan si creo, lo afirmo: soy cristiana. Sin embargo, cada vez que me detengo a pensar en esos detalles (y no tan detalles)... no puedo evitar sentirme culpable.
Pero ya no quiero hablar del tema, es demasiado complejo de exponer, de explicar. Creo, y punto. El estereotipo de católico o cristiano no tiene porqué influenciar en mi moral, por lo tanto, no tengo porqué sentirme comprometida por tales atrocidades. O tal vez sí.
Bueno, en realidad sí.
Mañana vamos visitar la Penitenciaria Nº 4. Y no quiero ir, es como si fuéramos al zoológico. El hecho de pasearme por los pasillos, refregando mi elemental libertad a quienes siquiera deben tener un lugar donde caerse muertos me parece atroz, cruel.
Sin embargo, quiero ir. Al menos una vez (y ya se que me estoy contradiciendo nuevamente con lo que dije un párrafo arriba). Quiero ir para no hablar sin saber. Para abrir los ojos.
El hecho de presenciar un juicio ayer me hizo abrir bastante la cabeza. Dios,... y dicen que eso es justicia. Me dan asco. Los abogados, los jueces, y la policía.
Hoy Juani, un compañero de clase, me preguntó cuál creo yo que es la solución si es que no me gusta el sistema judicial que tenemos. Tardé en contestarle. Y simplemente le dije que aún no tengo un pensamiento formado, ya que lo emocional me gana siempre. Está la Aldana que pondría una molotov en la casa de cada hijo de puta, y la Aldana que cree que no es la solución, que lo mejor sería la rehabilitación de quienes cometen los delitos.
Lamentablemente casi siempre me gana la primera Aldana. Me da tanta impotencia todo. No solamente los delincuentes, porque ellos muchas veces son más víctimas que las mismas víctimas, sino también los que tienen el poder. Los que pueden hacer que las cosas cambien, pero no hacen nada por simple avaricia, por codicia. Me enferman.
Voy a hacerme malasangre, y lo sé. Sin embargo, por más cruel que sea, quiero ver cómo es la cárcel. A ver si caigo en la cuenta que en este preciso momento, mientras yo estoy cómodamente sentada frente a la pantalla de mi computadora tomando un té, hay alguien más en un lugar dónde siquiera puede sentarse de la mugre que hay. Un lugar que parece una jungla, que gana el más guapo, el más bravo.
A lo mejor, una vez que vea eso, las ideas se acomodan. O se desordenan aún más.
De todas formas, no me parece que tengan que hacerse visitas a la cárcel. No son elefantes, no son ositos para que los estemos mirando detrás de unas rejas. Creo que ellos tienen derecho a eso, y que solo de esta manera estamos alimentando su bronca y desprecio a la sociedad.
Pero no, vamos a mostrarle a los conchetísimos pendejos de los colegios privados cómo es la vida en las cárceles, porque viven tan sumergidos en sus burbujas rosas adineradas que siquiera saben lo que pasa afuera, en la calle.
“Una oportunidad única...”
si es que no caemos presos nosotros también mañana, o un amigo.
La mayoría de mis amigos consumen drogas, y un buen porcentaje vendió en su momento también. No me extraña que el día de mañana tenga que ir a visitarlos, y que se tengan que comer unos diez añitos tras rejas por no pagar coimas a la muy justa policía de la provincia de Buenos Aires.
Ayer, cuando en el juicio entró de testigo de la fiscalía un sub-teniente que trabajaba en la división de drogas... juro que le faltaba un habano en la boca para completar el estereotipo perfecto de mafioso. La cara lo vendía. Y no quiero ser prejuiciosa, pero el testimonio daba asco. Era tan evidente el arreglo con los jueces que casi vomito. Pero claro, al perejil hay que mandarlo en cana, total no era más que un pobre boludo de cuarenta años que estaba terriblemente quemado por la cocaína. ¿El capo?, prófugo, por supuesto. ¿El abogado?, un idiota que no sabía siquiera formular preguntas, elegido por supuesto por la defensoría.
Y a eso llaman Justicia. A jurar, frente al Cristo crucificado, que dicen la verdad. ¿A quién le importa Jesús hoy en día?, ¿a quién le importan los pecados hoy en día? Sin embargo, la cruz sigue ahí, delante de un largo telón de terciopelo rojo, descolgadísima. Asumiendo que Dios, es finalmente, quien nos juzga. Entonces la pregunta es, ¿para qué mierda existen ellos, excelentísimos jueces, si Dios tiene la última palabra?
18 Oct 2007
Dios
category: ¡mierda!, vapor de té
Winamp: Metallica - Of Wolf And Man.mp3
Humor: bien
Hace tiempo que vuelvo siempre a lo mismo. A la misma duda. Que, por supuesto, nadie sabe responder: ¿a dónde vamos si morimos? Me tiene muy intrigada últimamente. Porque si bien uno dice "la vida es una sola, hay que aprovecharla" solo estaría aludiendo a una exageración y al libertinaje puro, también están los que hablan de pecados, de infierno, de paraíso. Quizás sea porque me lavaron el cerebro de niña, y no me puedo quitar de la cabeza la idea de un juicio acerca de lo que hice bien o mal en el transcurso del tiempo vivido. Y ya me da vergüenza autocalificarme como cristiana. Creo en Dios. Tengo bases para cree en Él, y en Cristo, y en María. Tengo experiencias personales que nunca pude explicar ni contar que me llevan a creer en ellos. Sin embargo, la Biblia no es mi guía. Sin embargo, no se rezar. Sin embargo, nunca entré a una Iglesia. Y además, la critico. No soporto los fanáticos religiosos, ni mucho menos los que cuentan los pecados con los dedos de la mano, o los que creen que la Biblia tiene la última palabra y se hace lo que en ella dice. O eso dicen que hacen.
Y no se si lo que siento es miedo, pero el vértigo a veces se torna un poco espeso. Pensar en morir es pensar que nunca más voy a volver a tener contacto con miles de cosas a las que tengo acceso todos los días. Es pensar que quizás no haya nada, y que la vida realmente es injusta, que no todos tenemos lo que queremos o lo que básicamente necesitamos, que quizás no haya un Dios, o que quizás Dios no sea tan poderoso como lo describen, o quizás a Dios le importamos un carajo. Lo cual no me extraña. Darnos algo como la vida y tirarla a la basura con una bomba atómica, con armas, con contaminación, con dinero. Y ahí viene la otra teoría: este es el infierno, y el paraíso viene después de la muerte. ¿Y qué es el paraíso?, ¿sexo, drogas, mujeres?, ¿paz?, ¿una puerta y un pasillo blanco? Miro a mi mamá y no puedo dejar de pensar en tal cosa.
Y estoy siempre obsesionada con que voy a morir joven y por una causa estúpida.
O sino, siempre espero lo peor. Cuando alguien se tarda en aparecer, cuando no se sabe algo de alguien... no pienso que quizás se perdió, que no contesta el celular por x motivo. Sino que está muerta en x lugar. Y convengamos que no soy de esas viejas obsesionadas con la inseguridad de hoy en día. Para nada. Sino que simplemente siempre espero lo peor.
Cuando mi abuelo tomó el resfrió y apartir de ahí empezó a empeorar, yo ya sabía que iba a morir. Y eso que solo aparentaba ser un resfrío y nada más. Sin embargo, supe que iban a ser los últimos momentos con él. Cualquiera diría que soy una lechosa de mierda, que no tengo derecho a pensar en esas cosas. Pero es inevitable para mi.
Es más, creí que no volvía de Bariloche.
Pensé que quizás nos pasaba algo en el camino, en una excursión, en un boliche (como si yo hubiese salido alguna noche...). Es como una sombra que me persigue. Y sin embargo duermo. No es que me tiene extremadamente preocupada. Sino que me llama la atención cuando la gente sufre la muerte de un ser querido y dice "jamás pensamos lo peor". ¿Es que tan ingenua es la gente?, ¿tanta fe tienen? Yo la perdí hace rato. Antes tenía esperanza en todo. Hasta en los políticos.
Es más... me acuerdo que en Bariloche, iba en la aerosilla con Eugenia conversando, y ella automáticamente sacó el tema de los hombres. Que creyó sinceramente que había encontrado el hombre de su vida en Juan Cruz. Un pendejo de nuestra edad muy... ¿cómo calificarlo?, ¿fiestero?, algo así. Yo me la quedé mirando. Y no me resistí. "¿Sos tarada?", le pregunté, "Tenés demasiada esperanza en los chicos de nuestra edad. En realidad, en los hombres en general". Me miró, con los ojos medios llorosos como siempre, ya que es muy sensible, y me dijo "Sí, ya sé. Siempre tengo la esperanza, con cada chico que estoy, que encontré al hombre de mi vida". Y prueban, y prueban, e intentan, e insisten. ¿No se cansan?
Yo nunca probé. Tristísimo. Diecisiete años y nunca en mi vida toqué un hombre. Y tampoco los busqué. Simplemente porque, o bien soy muy prejuiciosa, o porque no me interesan en definitiva. En cada par de ojos, en cada contestación, en cada sobrada ya sabés quién es quién. Es de prejuiciosa, lo sé. Pero hasta ahora nunca me equivoqué. No existe el hombre perfecto. Y sin embargo, las esperanzas en montones de chicas y chicos de mi edad, y hasta más grandes, siguen vigentes.
Esperanza, fe. Rezan, piden, intentan, fracasan, vuelven a intentar, triunfan y agradecen a Dios. Yo nunca agradecí a Dios. Siquiera por salir adelante de la anorexia sufrida hace años atrás, que casi me cuesta la vida.
Es mi mérito. Yo salí. Y salí sola. Está bien que todos me quisieron ayudar, pero nadie pudo realmente. Porque era un pelea conmigo misma. Y no podía interferir ni mi madre, ni mi padre, ni mis hermanos, ni amigos, ni Dios. Mucho menos Dios. ¿Entonces de dónde viene tu fe en Dios, estimada Señorita Aldana? De la costumbre, obviamente. De tener un padre sumamente creyente, de tener una familia creyente. De autoconvencerme que hay alguien quien nos mira todo el tiempo. De autoconvencerme que el alma de uno va a parar a alguna parte. Si es que existe el alma como esencia.
O de las pesadillas. Si es que se pueden llamar pesadillas. Porque algo pasa, algo sucede por las noches, y se que no es normal. Se que es paranormal. Sin embargo, no puedo decir que es Dios.
Me estoy contradiciendo con el principio del texto, lo sé. Pero es lo más acertado a lo que pienso realmente. Y por momentos me arrepiento de todo lo que acabo de escribir, y vuelvo a pensar: "Aldana, ¿qué decís?, vos creés. Vos creés en un infierno, en un paraíso, en Dios". Sin embargo, la duda sigue. Y se que es porque nunca estuve segura de nada en mi vida. De nada. No hay algo o alguien de lo cual yo esté %100 segura. Nada me convence, nada me dice que algo es pleno. Piense en lo que piense. Busque el ejemplo que busque. Y eso se ve en mí inmediatamente. Por mi personalidad, por mi forma de actuar, por mi forma de contestar. Y cada vez es más intenso. No soy de las que contesta "no sé". Sino de las que directamente se queda con la palabra en la boca o miente.
Y ya me cansé de pensar en el tema. Quiero un té.
15 Oct 2007
La pesadilla
category: derrota, ¡mierda!, terror
Winamp: Wolf's Rain OST 2 - Heaven's Not Enough.mp3
Humor: aliviada
Todos hablan del Viaje de Egresados como "el sueño". Para mi fue una pesadilla, fuera de toda broma.
Creo que nunca en mi vida sufrí tanto un viaje. De por sí, no puedo estar más de una tarde fuera de mi casa. NECESITO estar en mi casa, mi cuarto. Pero jamás pensé que iba a ser para tanto. Ni Leo pensaba que iba a ser para tanto.
Desde que bajé del micro que me quise volver. Por más que lo intenté, no encajé con nadie. El único "amigo" que hice fue el coordinador junior que iba con nosotros, Chelo. Después, no pude tener una conversación con nadie. No se si es porque soy muy reprimida, o qué, pero siento que no me soportó ni uno. O directamente no se acuerdan de mí, porque sinceramente no existí.
Quizás porque no salí a los boliches, entonces pensaron que soy muy mala onda. O quizás soy muy mala onda y yo no me doy cuenta.
Si me preguntan ahora si lo disfruté, digo que no. Las excursiones me gustaron, igual que el hotel. Mi habitación, mi sagrada habitación, daba a la playa privada del Nahuel Huapi, con sus montañas nevadas de fondo y el sonido de las olas golpeando miles de piedritas. Divino.
Pero claro, la alegría de quedarme sola en el hotel por las noches, leyendo en silencio, recién salida de la bañadera, con la ventana abierta y la dulce brisa de la noche no duró mucho. Si bien entre las chicas nos llevamos bien y la convivencia fue la mejor de todas, dormir con Lalu, Euge y Mai conllevó un pequeño problema: sexo. Todas querían las camas, menos Maite porque estaba indispuesta.
"Aldu, hoy quiero la pieza... ¿podés ir a dormir con los chicos?". Tres noches que dormí fuera de mi cuarto, entre hombres y asquerosas flatulencias mezcladas con olor a pelotas, para que ninguna de ellas usara el cuarto.
"Colgué abajo",
"fuimos a su pieza",
"¡¡no sabés lo que fue hacerlo en el baño y tratar que no me escucharan los otros coordinadores!!.
O sea, yo entiendo, seguramente es de muy mala persona decir que ellas fueron malas conmigo. Pero sinceramente lo único que tenía en Bariloche era mi cuarto. No pedía nada más. Y siquiera era dueña de eso.
De todas formas, antes de irme, me di el gusto de escaparme del hotel y emborracharme con Leo en un pub. Si bien no quería, el insistió, y a decir verdad, se lo agradezco. Fui al mejor pub del mundo. Cerveza artesanal, tragos con el mejor vodka, poca gente. Alejo invitó y el pobre tuvo que pagar sus buenos ciento cincuenta pesos para quitarle la pena a su amiga. Me hizo bien, sinceramente. Se que no es la mejor solución. Pero después de haber llorando tanto, de haberme descargado de la peor manera, emborracharme no estuvo para nada mal. Como el alcohol era de la mejor calidad no tuve resaca al día siguiente, y eso creo que también fue un punto positivo.
Por suerte, sobre los últimos días, me empecé a llevar con Chelo, el coordinador junior. Él si me trataba bien, y me aceptaba a pesar de que no tuviera ganas de ir a bailar. Eso me puso de buen humor, y creo que pude sobrellevar mejor los últimos días que los primeros. Más que nada cuando me llamaba mamá... y el simple hecho de escuchar su voz hacía que los ojos se me llenaran de lágrimas.
Para colmo nos mataron de hambre en el hotel. Volví con cinco kilos y medio menos, y sin apetito. Se me achicó el estómago de una manera increíble, ahora me duele la panza cada vez que termino de comer.
Cualquiera diría que soy una exagerada. Pero por poco casi nos cobran el agua de la canilla de los baños, que por supuesto, era la que tomaba. Ni loca les daba de comer a esos vampiros comprando una botella de agua mineral en el bar del primer piso.
De todas formas, no voy a negar que algunas excusiones fueron divertidas. Andar en cuatri me gustó mucho, patinar sobre hielo también, la aerosilla también me encantó, el culipatín.
Lo que si me pareció una porquería fue la falsedad de mis compañeros. En un momento tuvimos una charla con un hombre que sinceramente me hizo reír muchísimo. Más que nada cuando describió a las mujeres cuando llegan al hotel, cuando hacemos pis en baños ajenos, o cuando nos peleamos entre nosotras. Eso sí me hizo reír. Pero todo se revirtió cuando empezó a ponerse melosa la charla, y la musiquita cursi de fondo hacía que en el ambiente se empezaran a escuchar llantos, mocos, etc. Empezó a hablar de nuestros padres, de su esfuerzo, de los amigos, de los hermanos, y todos llorando, abrazándose.
No se me movió un pelo.
Era la única que no lloraba. Pero sinceramente porque no me movió un pelo todo lo que dijo. No tenía porqué llorar con un discurso armado y abrazar a gente que no siento como "mis hermanos para toda la vida", como decía el hombre.
El viaje hubiera sido otra cosa si hubiese ido con
Paddie y con Prongs. Bah, cualquier lugar es mejor con ellas. Pero juro que no me hubiera sentido tan angustiada estando con ellas. Y capaz que lloraba, y capaz que las abrazaba en un momento tan armado, cursi y pegajoso.
Pero abrazar a mis compañeros para llorar con ellos no me salió, por más que lo intenté. Es más, en un momento lo pensé y me dije "¿y si soltás una lágrima para no quedar mal?". Pero ni eso me salió. Qué asco.
Todavía las chicas me puteaban, por insensible y hasta mal amiga. Pero bueno, ¿qué le puedo hacer? No necesito una charla para llorar y darme cuenta de lo que son mis padres, mis hermanos y mis amigos.
De hecho, el día anterior a esa charla fue el día más triste para mí. El día que lloré todo lo que quería llorar. Con Leo, solos, en una casa abandonada, con el teléfono en el a mano. Veinticinco minutos de llorar, de que de los ojos no paren de salir lágrimas. No dije una palabra. Y él tampoco dijo algo más que "
no pensé que fuera para tanto". Pero me descargué. Tuve muchas ganas de abrazar a mi mamá. ¡Hasta quería abrazar el desayunador de mi casa!
Sí, muy patético. Pero me di cuenta que no puedo estar fuera de mi casa. Que es más que mi hogar. Que forma parte de mi persona, y que por más que quiera no me voy a poder ir nunca.
Y creo que no hay nada más que contar acerca del famoso Bariloche.
La ciudad me gustó, eso sí. Muy turística, pero linda. Mucha madera, mucha vegetación, aire puro, vista bellísima. Y entiendo perfectamente a los nativos: los egresados son insoportables, y hay que tratarlos mal, muy mal. Por desubicados.
Lamento, sinceramente, no poder decir que lo disfruté. Por suerte fui de liberada y no pagué más que los seguros del hotel y de salud, porque sino me pegaba un tiro y no me lo iba a perdonar jamás.
Lamento también ser siempre tan negativa y pesimista, pero estaría mintiendo si afirmo que fue un buen viaje.
Para mí, el mejor viaje, es el que hago siempre de mi cuarto a la cocina, de la cocina a la sala de estudio.
06 Oct 2007
Adiós~
category: terror
Winamp: Gakuen Heaven - Panorama.mp3
Humor: con miedo
Vuelvo el 15.
Si morí es porque o bien no soporté tanto acumulamiento de gente o porque mi compañero Janis me tiró a un acantilado en función de venganza.
10 Jun 2007
con fire-at-will no se jode
category: victoria
Winamp: System Of Down - Shimmy.mp3
Humor: bien
Finalmente, después de tanto pelear con el Greymatter, ¡tenemos un nuevo sistema de posteo! Nuevo hogar, nuevo chiche, ¡a estrenar! Gracias,
Comandante Padfoot, usted siempre salvando las papas.
En fin, después de tanto tiempo sin escribir acá, hay que tener en cuenta que voy a empezar de nuevo. Perdí los posts anteriores, lo cual, dentro de todo... me alegra. Eran como una especie de fantasma que me seguían.
Odio quejarme. Y su presencia me molestaba.
Tengo mucho que contar, pero no creo que todo quede acá. Hay cosas que olvido. Simplemente porque prefiero olvidarlas, no porque tenga tantos problemas de memoria.
Empezando por lo que me mantuvo la cabeza ocupada todo este mes, el colegio pienso que me está empezando a abrir la cabeza con un montón de cosas. No me refiero plenamente a lo aprendido, sino a ver las cosas de otra manera. A darme cuenta del valor de un montón de cosas.
¿Cómo decirlo? No al valor de la vida, por ejemplo. Eso creo que lo tengo incorporado. Sino a mis tiempo. Al trato con mis compañeros. A mis amigos. Que cada vez son menos.
Fue una satisfacción escuchar las notas que van quedando. Supongo que para esta semana va a llegar el boletín, y un buen promedio. Espero.
Mientras tanto, descanso. Recién antes de ayer, cuando llegué del colegio, pude sentirme aliviada. Ya no tenía que estudiar más. Dormí una siesta demasiado pacífica. De esas que uno tanto ansía… y cuando llegan uno no quiere que acaben más.
Ayer, de hecho… me llamó
Andrea para visitar “La Casa Del Té”. ¡Y me di cuenta que podía salir!, ¡que ya no tenía responsabilidades!
Fue increíble. Caí después de colgar el teléfono.
Mientras ponía la mesa para almorzar, pensaba que estaría bueno invitar a Yuz el domingo para que viniera a tomar mates. Hace mucho que no la veo, y siempre veníamos posponiendo las visitas.
Pero mi sorpresa fue mayor cuando, en el colectivo, yendo para encontrarme con
Andrea y las chicas, me llegó un mensaje de ella que… no sé si “no esperaba”.
Decía: “
Sincerament no entiendo k t pasa comigo.me kanse k siempre me metas excusas para no vernos.aldana basta k simplemente me lo digas y yo no t molesto mas…”.
No supe qué contestarle. Y aún sigo sin hacerlo. Pensé en bajar antes de llegar a Avenida Alem, caminar hasta su casa y decirle de todo. Pero lo pensé un poco más en frío.
¿A qué se debe tanta histeria?, digo… ¿qué es?, ¿mi novia?
A veces pienso que o bien la gente no me cree cuando digo que tengo que estudiar, o yo soy demasiado anti social.
Creo que es la segunda. Sinceramente no me afecta en lo más mínimo no ver gente por meses. Y les juro que no es por maldad. Simplemente… no siento necesidad alguna de ver gente constantemente. Al contrario, cuando menos gente, mejor. Me siento más libre, más… no sé… ¿tranquila? Menos responsable. Esa es la respuesta. La responsabilidad de saber que soy su amiga. Y que ser amiga no es nada fácil.
Por eso no me entra en la cabeza cuando la gente me dice que está llena de amigos. Yo cuento con los dedos a mis amigos. Y creo que con una mano me sobran dedos aún.
Y pensándolo mejor… el mensaje que me mandó creo que no corresponde a la mentalidad de una mujer de veintidós años.
Detesto que la gente arregle problemas personales con mensajes de texto, mails, o usando el Messenger.
Es muy sencillo. Se habla o no. Se dice o queda en el aire. Y punto.
Por eso no le voy a contestar ni por mensaje, ni por mail, ni por Messenger, ni por ningún medio. No pienso volver a rebajarme.
En casa las cosas siguen igual. A veces pienso que nunca voy a poder ayudar a mi mamá. Es muy testaruda. Se encierra mucho en ella misma… y pretende jugar dos roles. Creo que con mi padre es una guerra, y que ella tiene la absoluta razón.
A papá lo critiqué mucho. Lo insulté mucho. Y creo que en un momento… pensé que lo odiaba. Pero me doy cuenta que dentro de todo no es tan mal padre.
Es cierto que nos abandonó, que tengo una figura menos en mi cuadro familiar, que su ausencia me cuesta mucho rellenarla, que mamá sufre mucho por su culpa, que no rendimos económicamente como antes, que yo sé quién es su otra mujer, que me mintió… pero en cierto punto… a veces pienso que él lucha consigo mismo para no volver a casa. Siento que en el fondo tiene muchos deseos de volver, pero que su orgullo no se lo permite, y la otra hija de puta tampoco.
No me gusta pensar mucho en esto… pero no puedo evitarlo a veces. Se aparece entre las líneas de los textos que tengo que leer para el colegio, en lo que escucho en la televisión cuando comemos, en las cosas que mamá dice, en las cosas que su suegra dice. Ojalá algún día sepa la verdad. Creo que eso me aliviaría bastante.
Estoy volviendo a dibujar. Me acabo de acordar porque justo sobre mi escritorio está el Goku que dibujé antes de ayer, en menos de una horita. Estaba inspiradísima. Me encanta dibujarlo. Tiene facciones muy dulces, y créanme que los pelos y los ojos son la mejor parte.
Ahora me falta pintarlo. No sé si lo voy a hacer a acuarela (las que me regalaron mis compañeros de curso para mi cumpleaños… unos divinos Faber Castell) o a lápices de colores. Todavía estoy en duda.
Redondeando… creo que estas son las últimas noticias. Sé que con el tiempo van a aparecer un montón de cosas que en este momento… no me acuerdo.
Ahora que hago una mirada general al post me doy cuenta de la cantidad de puntos suspensivos que puse. Y eso que no los soporto.
04 Oct 2007
Decisión
category: ¡mierda!, actualidad, vapor de té
Winamp: Gackt - Mizérable.mp3
Humor: reflexionando
Voy al único colegio en toda la ciudad que dictó clases hoy. Hoy, fecha que cumple 6 meses de la muerte del docente Carlos Fuentealba. Sin embargo, las clases en el Polimodal de mi colegio son normales, como si nada hubiera pasado, sin una jornada de reflexión.
No me interesa la falta. Ni mucho menos quedarme durmiendo en mi casa, pero al colegio no fui. Es sentarse, leer, informarse, reflexionar, y tratar de llegar a un cambio.
Si no fuera porque todos se fueron a Capital Federal para participar de la marcha, hubiera asistido a la que se hubiera programado en Bahía Blanca. Sí, hubiera salido de mi casa, aunque nadie lo crea.
Me parece terrible que en una institución con tan buen nivel educativo como el colegio a dónde voy, sólo se dicten clases en Polimodal. Justo Polimodal. Y encima, sin hacer ningún tipo de jornada reflexiva. Cuando en realidad también se podría aprovechar la Feria del Libro que el mismo colegio organiza, y llevar a cabo una charla al menos. Algo.
Aún no entiendo porqué algunos docentes se niegan a participar de una jornada de reflexión o un paro. ¿Acaso no se dan cuenta que pudo haber sido su colega también?, es más, podrían haber sido ellos mismos.
¿Tan grande es el individualismo?, ¿tanto les duele que les descuenten un día del sueldo mensual?
A veces decepcionan. Y mucho.
28 Sep 2007
En vano
category: derrota, actualidad, estudio, vapor de té
Winamp: Gackt - Emu ~For My Dear~.mp3
Humor: confundidísima
La verdad es que llega un momento en el que pienso que todo es en vano. Realmente. No es por pesimista, ni por apocalíptica, como dice mi profesora de Historia. Siempre se me ríe, y me dice que soy muy negativa.
Y más allá de todo comentario que se hace sobre ello, siento que tengo razón. Y cada día que pasa estoy más convencida: el mundo no tiene arreglo. Ni el que está afuera ni el que está dentro de mí.
Confirmo, cada vez que me acerco a alguien, realmente me siento disgustada. No se a qué se debe, pero realmente me da asco. Siento una terrible necesidad de estar en casa.
Estos días estuve durmiendo muy mal. Por alguna razón no puedo dormir hasta más de las cuatro de la madrugada, acostándome a media noche. Me despierto, cansadísima, y hasta de pesadillas que me dejan empapada. Me baño, estudio, voy al colegio, trato de aumentar mi autoestima analizando textos y trabajando en lo que soy fuerte, pero cuando llego a casa vuelvo a sentir el mismo deseo de no salir de ella. El simple hecho de encontrarme a algún conocido en el centro me da pánico. No quiero atender el teléfono, y mucho menos juntarme con gente.
Y si lo hablo con alguien, lo único que me diría serían palabras como "
ya se te va a pasar, es la adolescencia". Odio que hablen de la adolescencia. Teoría estúpida de gente al mismísimo pedo, que seguramente se llenó de dinero hablando de estupideces. Y más allá de decirme eso, pensarán en el fondo que soy una muy mala persona, o que simplemente quiero llamar la atención.
Pero juro que lo que menos quiero es eso.
También estuve reflexionando sobre hacer el Viaje de Egresados. Mi mamá me tiene cansada con el dinero. Está todo el tiempo recalcándome lo difícil que es pagarme lo que puedo llegar a necesitar, por más que el viaje sea de liberado.
Y más allá de que no se qué puede ser de mi familia los diez días que estoy de casa, porque seguramente entre mis hermanos y mi mamá se van a sacar los ojos, no quiero gastar ese dinero. Me siento una caprichosa, justo como mamá piensa. Y no, no quiero. No quiero gastar en algo que se que mis hermanos y mamá pueden llegar a estar necesitando.
No voy a estar tranquila allá. Me fui cinco días a Buenos Aires el año pasado, y mi hermana casi se agarra a las cachetadas con mi mamá. Y créanme, me preocupa. No tanto por mis hermanos, sino por mi mamá. No me quiero imaginar lo sola que se siente.
Este año cumplían, con mi papá, la boda de plata. Veinticinco años juntos, para que él se fuera sin una razón y pase a ser, mal que me pese, casi un bien económico. Dinero y transporte.
Es tan pobre la relación que tengo con mi papá, que pedirle ayuda me da vergüenza. Estamos en el auto quince minutos, esos quince minutos que tarda en llevarme al colegio manejando a 120 por el centro, y no sabemos de qué hablar. Somos tan... patéticos. Lo único que sale como tema de conversación, y es muy triste, es el tiempo. Así es, entre padre e hija no se habla otra cosa que no sea el tiempo. Como si hablara un vecino con otro en un ascensor. Es lo mismo. La misma inquietud.
Volviendo a mi mamá, no es que yo tenga la mejor relación del mundo con ella, pero tengo asumido que soy la que más paciencia le tiene, y la que siempre trata de calmar las cosas. Pero últimamente la ira me puede, y es ella la que termina agachando la cabeza ante mi, cuando la regaño ¡Regaño a mi madre, por Dios!, y ella baja la cabeza. Pero claro, tengo que romper medio garage, gritar, golpear todo para que se de cuenta que está equivocada. Entonces cuando me ve llorando, o totalmente sacada, viene a abrazarme y a decirme que no estoy bien. Que estoy deprimida, y que yo no le cuento lo que me pasa.
Ella me pasa. Mi casa me pasa. La gente me pasa. El mundo me pasa.
Cualquiera diría, "
matate, nena, ¿para qué seguís viviendo?". Porque se que si alguien lee esto termina pensando que es lo mejor que puedo hacer, de lo insoportable que puedo llegar a ser.
Pero así soy yo. Me molestan tantas cosas. Y nunca digo nada. Eso es lo que me jode. Siempre me quedo callada. Y si hablo, me voy para el otro extremo, y termino lastimando a medio mundo, sin que eso haya sido mi verdadera intensión.
De más está decir que nunca en mi vida me odié tanto, y que nunca en mi vida pensé tan seriamente en cómo arreglarme.
Soy tan hija de puta de volver a dejar de comer.
Sí, es una salida para mí. Me siento mal y automáticamente quiero dejar de comer. Es como aquel que se siente mal, y toma. El que se siente mal, y se droga. Yo me siento mal, y quiero dejar de comer. Es inevitable.
Y nuevamente cualquiera pensaría "
estuviste a dos meses de que te guarden en un cajón, pesando menos de treinta y ocho kilos, ¿y todavía tenés ganas?". Sí, todavía tengo ganas de re contra hacerme mierda, por hija de puta, por ser tan injusta con todo el mundo.
¿Y a quién le digo todo esto?, ¿a quién le puedo contar esto sintiéndome cómoda y sin restricciones?, ¿a Lucas?, ¿para qué?, ¿para que me hable de su miserable vida durante cuatro horas y media, contándome sus seis millones de experiencias de vida?
Lucas me preocupa. Más bien, mi relación con él. Ya casi es nula. Me llama, siempre espera mi llamado a cambio, pero nunca lo llamo. No se que me distanció de él. Quizás sea porque sentí que... en un cierto momento él tenía ciertas intenciones conmigo que las tuvo que haber tenido hace dos años atrás, cuando yo gustaba de él.
Quizás sea eso. Me dan tanto asco los hombres. Y las mujeres no me gustan.
Y llegué a la conclusión que no quiero ser hombre. No quiero tener sexo. Quiero ser una persona sin sexo.
Con una mano en el corazón, el cuerpo humano me da asco. No puedo entender cómo la gente siente lujuria. Es un sentimiento que no puedo experimentar. No veo una persona y luego sentir deseos sexuales. Al contrario, por Dios, me dan asco.
¿Y con quién hablarlo?, "
es algo natural, se te va a pasar". No, señores, es repulsión a la raza humana. Estoy enojadísima. Con el mundo, y conmigo.
"
Pendeja hija de puta, resentida, envidiosa, frígida de mierda". Sí, soy una frígida de mierda. Sí, soy una resentida del orto. Y envidiosa. Ojalá todo me importara un carajo. Ojalá pudiera dormir más de doce horas, de decir "
yo no puedo hacer nada, el mundo va a seguir así por más que yo cambie". Pero no me importa todo un huevo. Me siento terriblemente responsable de mis actos. De cada uno de ellos, y me arrepiento de todo.
Me da bronca llorar, me da bronca quejarme, me da bronca no ser como los demás, me da bronca la gente que me odia, me da bronca la gente que no me respeta, me da bronca no poder querer de la misma manera que me quieren, me doy bronca.
A veces me pregunto muy seriamente si merezco todo lo que tengo, en serio. Más que nada cuando miro a mi mamá.
¿Se merece realmente una hija como yo?, ¿cómo ayudarla?, ¿por qué soy tan cobarde?, ¿por qué no le puedo decir "
mamá dejá de fumar, dejá de tomar"?
Fuma a escondidas, toma a escondidas, todo a escondidas.
No tendría que decir esto. Pero me preocupa tanto. No es la primera vez que la encuentro cuando no la tengo que encontrar.
Y las pesadillas, ¿cómo hacer que alguien me crea lo que son las noches para mi?, cualquiera, cualquiera diría que simplemente estoy loca o que simplemente quiero llamar la atención.
Tengo comida. Tengo casa. Tengo familia, ¿qué más quiero?, ¿tengo derecho a quejarme?, ¿tengo derecho de estar escribiendo todas estas barbaridades? No. No tengo derecho alguno. Pero lo tengo adentro, y no lo soporto más.
Necesito un tiempo.
Necesito un balde de agua fría.
Y paz, un poco de paz.
Que la mente me quede en blanco, que me purifiquen el alma.
Hay cosas que no puedo superar, hay fichas que aún no me caen, y me confunden terriblemente. Ay, Dios.
22 Sep 2007
El producto
category:
Winamp: Gackt - Mizérable.mp3
Humor: sin dormir
FUKAKU, FUKAKU, WASUREKAKATE YUME NOO KAARA DE WATAASHI WA IIMAA~leee miiisarabl~ (?)
Va caminando terriblemente desesperada una manzana que no quería hablarle a aquella nube malvada, sí, esa que la acechaba todos los días, pidiéndole el regalo de cumpleaños de hacía cinco años atrás.
te o nooobasebaa todoiteta hohoeeeemi waaa setsu-nakuté~! :D
La pera. El limón. El riñón. El señor. El temor. El. El. El. El. L.
¡L Lawliet~! yy~ Raito Yagami un solo corazón~ lalalalala~
te o nooobasebaa todoiteta hohoeeeemi waaa setsu-nakuteeeeé~! :D lalalalalalala ano basho de deatta koto ooooooo~ wasurenai kara, wasurenai kara, wasurenai kara~ :D
Y ahí va Moony, o conocida como Edward, caminando lentamente junto a su Donkey Monkey y~ shalle a le rilla~ :D, tropieza con el arco iris del sol naciente, que no solo busca la paz, sino también el corazón de los jesuses perdidos que no encontraron el paraíso. Como Kiba.
Kiba Coco Molido~.
Shalle a le rillaaaa~ :D.
Y viene la madre a recordarle que no pidió de regreso la bolsa grande verde, y él no sabe que contestar. Le vuelve a preguntar. Él no sabe contestar. Mira a Donkey Monkey. El no sabe contestar. L no sabe contestar, por lo taaanto~ PUUUUNTO para Raaaiitoo~
Raito: wmwhaahaha~ I win ;D.
L: No, I win.
Raito: Etto, no, I win.
L: No.
Raito: Yes.
L: No ¬¬.
Ryuuku: No, I win.
Y los mata a todos :D.
Fin.
boku wa...kimi no... VANILLA~
20 Sep 2007
Opciones
category: estudio, vapor de té
Winamp: Scorpions - Wind Of Change.mp3
Humor: sedienta
En los ojos la carga de una enorme tristeza,
En el seno la carga del hijo por nacer,
Al pie del blanco Cristo que está sangrando reza:
-¡Señor, el hijo mío que no nazca mujer!Alfonsina Storni - La que comprende.
Hace dos días que no voy al colegio, y con excusas baratas. Le miento a mamá diciéndole que nadie va a ir, ya sea por la fiesta que se hizo el martes de las Intertribus, o porque hoy todos se iban a Monte Hermoso para festejar la primavera. No se, con sinceridad, si ayer y antes de ayer fue alguien al colegio, ni me importa. De todas formas, hasta los profesores no saben qué hacer en las clases, ya que todo se está desorganizando por las actividades del colegio. Primero las Intertribus (competencias deportivas), después de Feria del Libro, nuestro Viaje de Egresados, la caminata Pehuen-co - Monte Hermoso, etc. Entonces derivan las clases a charlas muy poco interesantes, o amagan con empezar temas nuevos que nunca salen a flote. Entonces prefiero aprovechar mi tiempo en casa.
Ayer me levanté especialmente con muchas, muchísimas ganas de dibujar. No eran las ocho y media de la mañana que ya bañada me senté justo acá, frente a la pantalla de la PC y hasta las diez y media no paré de dibujar. Aún no terminé el dibujo, me faltan unos detalles que nunca voy a terminar. Siempre que empiezo un dibujo más vale que lo termine en el momento, porque sino pasa a formar parte de mi carpeta de dibujos. Solo hay dibujos incompletos. Me aburro muy fácil de ellos.
Aún no termino de recuperar todos los programas. Hace unas semanas, o una semana... no me acuerdo, me quedé sin computadora. Entró un virus que no tenía que entrar. Y eso me pasó por no tener el anti-virus que corresponde. Me costó no solo todos los trabajos del colegio que jamás voy a recuperar, sino también las fotos con
Prongs, la discografía de
Gackt, todo lo que tenía bajado de
Death Note, y los fanfictions. Una pena. Me sentí bastante mal cuando papá me llamó para decirme que había vuelto a perder todo. Así que esta vez le instalé, mal que me pese, el Orton. No me va a dejar ni tirarme un pedo, pero si eso significa la salvación de los archivos, venga.
Lo que lamenté mucho fue el
F.E.A.R. Lo llevaba lindo al juego. Me estaba por bajar la actualización también. Lindo juego. Muy lindo. Lo tengo que conseguir lo antes posible. Pirateado, claro.
Me pregunto qué no es pirata en mi PC.
Jeh, me hace acordar a mi profesor de Culturas y Estéticas Contemporáneas, cuando dice que él está a favor de la piratería, porque que es la libre circulación del conocimiento. Todo, absolutamente todo lo que usamos en su clase es pirata. De más está decir que ama Wikipedia. Debe ser uno de los colaboradores. De esos que suben libros y novelas enteras.
Hablando de él, creo que bajé la nota en el trimestre. Aún no se qué me habrá puesto como calificación final, pero espero que no sea menos de un diez. A toda costa quiero promedio diez en la materia. En esa, y en Literatura. El resto tanto no me importan más que aprobarlas. Aunque en Sociología tampoco quiero merecerme menos que un nueve.
Se que las tres me van a servir bastante para el año que viene. Fui a una charla organizada por la Universidad para futuros ingresantes a carreras humanísticas hace una semana o dos, no me acuerdo. Me gustó. Me dieron el programa de la carrera de Letras, y sinceramente me atrajo mucho. Lo único que no me terminó de cerrar es cómo insisten en que participes del Centro de Estudiantes. Si no participás, por supuesto, sos un facho, un milico, blah. Y si participás, no tenés tiempo de seguir con la carrera como corresponde porque es más el manejo que tenés que hacer de papeles y votos en propuestas que otra cosa. Y no me gusta.
Yo entiendo que es importante participar, que hay que moverse un poco para que las cosas funcionen bien, que hay que proteger la democracia de la Universidad, y no solo de la Universidad, pero... sinceramente, no me convence. Olía todo muy mal. Y se tornó más feo cuando el muchacho nos dijo que para estar en el Departamento de Humanas hay que tener una buena predisposición, llevarse bien con los compañeros, hacerse amigo.
Precisamente quiero terminar el colegio para no tener que relacionarme con más gente, hacer una carrera conociendo la menor cantidad de gente posible, porque últimamente me doy cuenta que me sacan. No duro nada. Me canso. Y más a esta edad, dónde la cama es la mejor amiga de los jóvenes, y yo soy de lo más frígida y asexual.
Creo que la única posibilidad que las cosas no se hubieran dado así, hubiera sido nacer hombre. Cada día me arrepiento más de haber nacido mujer. Bleh, ni que se pudiera elegir.
Odio ser mujer. Es tan humillante. No digo que ser hombre es más fácil o mejor, sino que simplemente, las cosas hubieran sido mejor para mí. En mi situación. Me hubiera ahorrando unos cuantos problemas siendo hombre.
No me voy a volver transexual ni mucho menos. Simplemente siento eso. Siento que todo hubiera sido muy distinto, y quién sabe, mejor.
15 Sep 2007
¿Cómo?
category: ¡mierda!
Winamp: Mr. Big - Shine.mp3
Humor: intrigada
Necesito un manual, uno bien grande y extenso, que me explique cómo decir NO sin hacer sentir mal al receptor ni a uno mismo.
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